10 COSAS “BUENAS” QUE NOS HA TRAÍDO LA DIABETES

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10 COSAS “BUENAS” QUE NOS HA TRAÍDO LA DIABETES

Una enfermedad crónica puede traernos cosas buenas??? Nosotras creemos que sí, sin duda.

La diabetes nos puede traer cosas buenas, sí, pero esto no es sinónimo, bajo ninguna circunstancia, que per sé ella sea algo bueno. Ni mucho menos. Pero nos ha tocado vivirla y por el momento, a día de hoy no se cura y nos va a acompañar el resto de nuestras vidas, con lo que con el positivismo que nos caracteriza hemos intentado buscarle esa parte buena.

Evidentemente que querríamos dejar de tenerla, evidentemente que querríamos curarnos, evidentemente que desearíamos no tener ninguna de las rutinas, contratiempos o jaleos a los que nos enfrentamos día tras día para conseguir ese tan deseado buen control, pero por el momento esto no es una opción. Así que, nos ha tocado esto, no es un buen regalo, pero dado que vamos a tenerlo, intentamos buscar lo bueno. Y es que a menudo hemos hablado de retos, dificultades, miedos, pero quizás deberíamos también dedicarle tiempo a hablar de logros conseguidos, de actitudes positivas, de conocimientos o de beneficios varios que una patología crónica como la diabetes ha podido traer a todo aquel que vive o convive con ella.

Siempre que hacemos una lista ya sabéis que es personal, que en algunas cosas estaréis total de acuerdo y en otras lo estaréis menos o estaréis totalmente en desacuerdo, con lo que os invitamos a leer nuestra lista de las 10 cosas buenas que nos ha traído la diabetes y os animamos a hacernos llegar vuestros comentarios y sugerencias.

Las 10 cosas “buenas” que nos ha traído la diabetes

1. Empatía. Muchas veces el mundo exterior no nos entiende. Y otras tantas el propio mundo interior tampoco. Hemos hablado en otras ocasiones de outsiders e insiders y de cómo su falta de empatía nos puede afectar. Ante este panorama o te haces empático con el resto del mundo y sus problemas o directamente pasas al grupo de los antipáticos. La mayoría de los que vivimos y convivimos con diabetes optamos por ser empáticos hasta el infinito, y más allá. Y por este motivo, nos convertimos en personas sensibles y preocupadas por los demás, en general, y por los temas relacionados con la diabetes nos afecten o no, en particular.

“La mayoría de los que vivimos y convivimos con diabetes optamos por ser empáticos hasta el infinito, y más allá”

2. Resiliencia. La resiliencia se define como la capacidad de afrontar la adversidad y superar circunstancias traumáticas. Seguramente si una sola palabra pudiera definir de manera fiel una característica que tienen (casi) todas las personas con diabetes (del tipo que sea), esta es la resiliencia. Superamos adversidades y circunstancias traumáticas día tras día, todos los días de la nuestra vida, y más de un día, hasta varias veces al día. La cronicidad y la resiliencia van de la mano. La cronicidad nos obliga a ser resilientes.

“La cronicidad nos obliga a ser resilientes”

3. Capacidad de superación y autonomía personal. Hay dos preguntas a las que las personas con diabetes te responderán todas lo mismo. Cómo estás? Bien (y responderás bien aunque te estés muriendo o tengas una hipo que no sabes ni cómo te llamas. Te ayudo? No, puedo hacerlo yo (aunque estés intentando remontar una hipo y estés desparramando azúcar por todo el suelo, siempre eres tú quien tiene que hacerlo!). De esta manera, es como si además de la carga genética que nos hace padecer diabetes, nuestros genes también tuvieran escrito que debemos superarnos cada día y debemos ser lo máximo de independientes posibles. De adultos nos pasa mucho en algunas circunstancias como cuando nos decidimos a inscribirnos en una competición deportiva o emprendemos un viaje en solitario, pero es de niños y sobretodo de adolescentes cuando este punto llega a su esplendor. Y es que los padres, esos queridos padres que tan bien cuidan de nosotros tienen miedo de dejarnos volar, de las excursiones, de los viajes de instituto, de que durmamos en casa de algún amigo, y nosotros no nos conformamos con un no. Sabemos que para tener su sí y su aprobación, hay que esforzarse, hay que demostrar que lo tenemos todo bajo control, que conocemos las herramientas y lo que hay que hacer. En resumen, hay que autosuperarse, dejar los miedos y hacerse totalmente autónomo. Seguro que casi todos conocéis a la patrulla canina (los que tengáis hijos pequeños, probablemente además, os sabéis de memoria hasta los diálogos de sus capítulos). Rocky, uno de los integrantes de la patrulla, tiene miedo al agua. Cuando la patrulla empieza a hacer actividades acuáticas (y se convierte en la patrulla marina), todos los perritos, menos él, consiguen la insignia acuática para poder realizar salvamentos marítimos. Con esfuerzo y trabajo, supera su miedo y consigue su insignia.

4. Capacidad de relativizar. Para cada uno de nosotros lo que nos pasa es lo más importante. Aun así, nos pasan muchas cosas cada día y a lo largo de nuestra vida, unas más graves y otras menos, otras más estresantes y otras menos, unas más demandantes y otras menos. El nivel de gravedad, estrés o demanda de una misma cosa es algo totalmente subjetivo, ya que lo que para unos es el fin del mundo, para otros es simplemente una piedra en el camino y para algunos otros, ni tan siquiera algo por lo que preocuparse. Y es que, todo depende de nuestro punto de partida, de lo que nos ha pasado y nos pasa a lo largo de nuestra vida y de con que comparamos cada cosa nueva que va llegando. Tener diabetes durante toda la vida me ha enseñado a relativizar, a focalizarme en algunos aspectos muy relevantes para mi bienestar diario y a saber medir las preocupaciones por las nuevas cosas que me van pasando. Al mismo tiempo, la capacidad de relativizar se aplica en relación a la diabetes cuando te pasan según qué otras cosas. Nunca pensé que la diabetes pudiera pasar a un enésimo lugar de prioridades en mi vida, y oh sorpresa, eso pasó cuando nació mi hijo. El bebé y su cuidado lo ocuparon todo y la diabetes durante una temporada fue una cosa más. A su vez, y en otra línea, la presencia de comorbilidades en primera persona y de otras enfermedades en personas muy próximas, ayudan a relativizar y te repites una y otra vez, yo solo tengo diabetes y quiero vivir, voy a vivir y voy a ser feliz.

“Nunca pensé que la diabetes pudiera pasar a un enésimo lugar de prioridades en mi vida…”

5. Perseverancia, exigencia y perfeccionismo. Queremos buenos valores y los queremos siempre. De hecho, es bien sabido que hacer las cosas bien un día sí y otro no o una semana sí y dos no, en el tratamiento de una enfermedad crónica como la nuestra sirve de poco. Entonces, esta responsabilidad que conlleva la cronicidad en mi caso particular se ha convertido en perseverancia para intentar mejorar día a día y para intentar conocer todo lo que rodea nuestra condición en sus múltiples ámbitos y facetas. La exigencia y el perfeccionismo en los números y en los resultados a ratos pueden llegar a estresar (ya os hablamos de la obsesión en otro post), pero aquí es también donde entra la grandeza del aprendizaje del largo plazo a la hora de poner el umbral en el punto adecuado para que el perfeccionismo y la exigencia sean los óptimos que nos permitan maximizar resultados sin colapsar. De este modo, el perfeccionismo y la exigencia pueden llegar a ser una virtud o un defecto, según como se mire, y de aquí la necesidad imperiosa de ser perfeccionista pero concederse siempre un margen de error para que gane siempre la virtud al defecto!!!!

“En cuanto a exigencia y perfeccionismo, que gane siempre la virtud al defecto”

6. Trabajo en equipo. Este año 2018, el lema del Día Mundial de la Diabetes fue “La familia y la Diabetes”. Se puso un énfasis especial sobre la importancia de la familia cuando un miembro tiene diabetes. Por lo general asociando esta familia al caso de un menor con diabetes y, en algunos casos, ejemplos de adultos que en su día fueron niños con diabetes. Pero Familia y Diabetes, y por consiguiente trabajo en equipo, es mucho más:

  • Es ese hijo preocupado por su padre/madre con diabetes. Ese que busca información, medios, apoyo para ayudarle (muchas veces tras la pérdida de uno de los progenitores) o esos peques que saben cuándo su padre/madre necesitan un “sumo”.
  • Es esa pareja que se pasa noches sin dormir por las alarmas, las hipos, las hipers… o que tiene que aguantar nuestro humor cuando no pasamos nuestros mejor momento glucémico. La que te conoce hasta el punto de saber cuándo no estás bien o la que sabe cómo has pasado la noche antes que tú te despiertes gracias a la monitorización a distancia.
  • Es ese padre/madre que lucha contra viento y marea para que su hijo viva con diabetes sin perder calidad de vida, tenga la edad que tenga el hijo, ya que aunque crezca nunca dejará de ser su hijo.
  • Son esos abuelos que no renuncian a seguir cuidando a sus nietos tras el diagnóstico y para ello quieren saber cuidarlos bien.
  • Son esos tíos que se llevan a los peques a pesar del miedo.
  • Padres, hijos, nietos, tíos, parejas…incluso la familia que se elige, los amigos. Todos ellos son FAMILIA y trabajan en nuestro equipo, por eso nos gustaría daros las gracias por estar ahí, por vuestro apoyo pero sobre todo por acompañarnos en este escarbado camino.

7. Hábitos de vida saludables. Una condición crónica como la nuestra exige muchas cosas, pero sin duda una de las primeras que hay que interiorizar y sobre lo que hay que aprender es sobre hábitos de vida saludables. De hecho, este punto no es particular en nosotros, sino que es algo aplicable a todo el mundo y beneficioso para la salud de todos, se tenga diabetes, otra cosa o nada. Así, el tándem alimentación y deporte se convierten en pilares de nuestro tratamiento, justo a la educación diabetológica y a la medicación. Y es que aprendemos sobre alimentación y todos los matices posibles, sobre hidratos, índices glucémicos, grasas, proteínas, alimentos libres de hidratos, platos low carb, platos low fat, combinaciones posibles y no posibles entre alimentos, trucos de cocción, de presentación y nuevas recetas, siempre saludables, para que nuestra alimentación ni sea aburrida, ni sea limitante. Y es que en diabetes no hay alimentos prohibidos, sino cantidades permitidas en momentos concretos y eso nos abre un abanico de posibilidades casi infinitas para adaptarnos, con la consiguiente educación alimentaria, a cualquier situación. En relación al deporte, lo interiorizamos como una actividad más de nuestras vidas, algo que sabemos que nos aporta salud y bienestar a todos, y que en nuestro caso es especialmente importante, aunque no menos exigente, para nuestro buen control.

8. Un blog. Nuestro blog. Esto es algo muy particular de nuestro caso, pero es que como bien sabéis el proyecto de nuestro blog es un proyecto particular. Es un blog a 3 bandas, de tres personas, que escribimos y construimos un objetivo común, hablar de diabetes y todo lo que la rodea desde el punto de vista de la persona que vive y convive con ella, pero con las particularidades que tenemos cada una de nosotras por separado. Y precisamente por eso le llamamos REPÚBLIKADIABETES, porque somos un equipo, y hemos descubierto que juntas podemos crear algo mayor que la suma de nosotras individualmente. Ser corresponsables de una REPÚBLIKA exige ser proactivas, tener capacidad de adaptación y diálogo constante entre nosotras, cualidades que las hemos ido aprendiendo desde que tenemos presencia en las redes a nivel individual y desde que empezamos a forjar lo que hoy es una gran amistad.

9. La oportunidad de poder aprender de otras personas. Renovarse o morir. Expresión típica y mítica donde las haya para resumir la necesidad de reciclaje constante en casi todos los ámbitos de la vida. Y es que en los últimos años y gracias al entorno 2.0 el acceso al conocimiento se ha convertido prácticamente en universal. Nuestro mundo diabetes no ha sido una excepción y a los recursos más tradicionales informativos i/o divulgativos, las redes sociales le han añadido la particularidad de la interacción. Nos han permitido poder aprender de otras personas, con perfiles muy diferentes y poder interactuar con ellas en cualquier lugar y en cualquier momento, sin necesidad de coincidir en espacio y tiempo. Conocemos a otros pacientes, otros como tú, con tus mismas preocupaciones que siempre desde la experiencia personal de cada uno, nos pueden ayudar a afrontar y aprender cosas. Y algo totalmente nuevo e impensable hace unos años, interactuamos con profesionales, lo que nos ha permitido romper muchas barreras, así como alinear de forma real en muchas ocasiones los objetivos de ambos colectivos. Poder interactuar en igualdad de condiciones, tener ambos actitud proactiva y colaborar, ha supuesto el nacimiento de grandes iniciativas, así como poder obtener información de calidad de una forma mucho más ágil y eficiente. Por lo tanto, como pacientes, seguimos animando a los profesionales que sigan participando en las redes como lo hacen ahora y que sigan interactuando con nosotros para crear estos espacios de debate e intercambio tan interesantes. A los que ya estáis ahí, muchas muchas gracias!!

10. Grandes amigos y grandes personas. Este sin duda es el mejor punto. La diabetes ha puesto en mi camino grandes personas, algunos de los cuales se han convertido en grandes amigos y que todos ellos de manera particular tienen la mayoría de estos 9 puntos anteriores. Hablamos el mismo idioma, empatizamos con los problemas comunes o particulares, con los propios de la diabetes o con otros como consecuencia de habernos convertido en amigos; somos resilientes por defecto; hemos desarrollada la capacidad de superación y autonomía personal cada uno de nosotros con nuestros miedos y nuestras particularidades; tenemos capacidad infinita de relativizar y reírnos de casi todo después de haber llorado; somos perseverantes, exigentes y perfeccionistas (que no obsesivos) para maximizar nuestra calidad de vida, nuestros buenos controles y minimizar riesgos presentes y futuros; trabajamos en equipo en el 1.0 y en el 2.0, todos los días y casi a cualquier hora; cuidamos nuestra alimentación y somos activos; algunos escribimos un blog y compartimos nuestra experiencia con todos vosotros; y seguimos aprendiendo todos los días de todo aquel que tenga algo que enseñar o algo que aportar… somos, simplemente, una patrulla de amigos, como lo son los miembros de la patrulla canina.

Sin duda me gustaría dedicar todo mi tiempo de lectura a mi gran pasión, viajar. Aprender sobre destinos, países, buscar rutas, hoteles, vuelos, barcos… pero tengo diabetes y tengo que hacer estas 10 cosas que acabamos de explicar (y muchas más), por lo tanto como bonus track diremos… que además somos multitarea porque lo hacemos todo (planear viajes incluido) mientras cuidamos nuestra diabetes!!!

Nos ayudas a ampliar la lista????

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