10 COSAS QUE ME HA ENSEÑADO LA MATERNIDAD CON DIABETES

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10 COSAS QUE ME HA ENSEÑADO LA MATERNIDAD CON DIABETES
Estas son algunas de las lecciones que me ha enseñado la fantástica aventura de la maternidad.

Hemos dedicado ya varias entradas a hablar sobre maternidad, preparación y embarazo y lactancia materna con diabetes desde un punto de vista tanto personal, de la propia experiencia, como algo más técnico teniendo en cuenta lo que dicen las sociedades científicas.
Pero, qué he aprendido con esto? Cuáles son las 10 cosas que me ha enseñado ser madre con diabetes? Seguramente cada madre (y padre) haría una lista diferente en base a su vivencia, está es la mía y estos son mis lecciones aprendidas.

Mis 10 lecciones

1. Un embarazo con diabetes es el reto más importante que la vida me ha puesto delante. Todas las etapas de la vida tienen su qué y a lo largo de los años hay muchos momentos complejos o gran demandantes de atención en relación a la diabetes, pero ninguno había sido como el embarazo. El nivel de esfuerzo, disciplina y control es máximo y a diferencia de lo que se suele pensar no empieza en el momento del positivo en el test de embarazo, sino que debe empezar mucho antes para que en el momento de la concepción y unas semanas antes ya esté todo bajo control. Por lo que sí, un embarazo con diabetes dura mucho más de nueve meses!!!!!

2. Vivir 9 meses teniendo diabetes pero que tus números de glucemia digan que tranquilamente podrías ser una persona sin diabetes. El famoso prueba y error que tanto usamos en diabetes y lo de esperar 3 días a que las cosas funcionen o no para hacer cambios es algo que no nos podemos permitir en el embarazo. Los valores de glucemia deben estar siempre entre 80 y 140 y además sin hipos, con lo que no sólo la exigencia es de valores bajos sin hipoglucemia sino con poquísima variabilidad glucémica. Todo esto implica que mantener los valores en rango sea un trabajo titánico, pero que haya que hacer sí o sí para minimizar todos los posibles riesgos ligados a nuestra condición y que el bebé no tenga esas tan temidas malformaciones congénitas, macrosomía o problemas varios.

3. Aprender a gestionar el aspecto psicológico y todo lo que puede salir mal. Los números pueden jugar malas pasadas, pero la mente mucho peores. Saber aguantar esta presión y no desesperarse en el intento cuando un día los valores son malos, cuando algo no sale bien a la primera o cuando hay cualquier contratiempo con la diabetes es una tarea ardua. En este caso, no sólo nos afecta a nosotros como futuras madres sino que el hecho que cualquiera de las cosas que nos suceden como consecuencia de nuestra diabetes pueda afectar al futuro bebé, es algo que cuesta mucho de no temer. Y aquí es dónde nuestro equipo médico juega un papel súper relevante, ya que todos pensamos en la labor que hace en términos de control metabólico y obstétrico, pero esta parte de acompañamiento, apoyo y salud mental cada vez se ha visto que es más importante y necesaria. Personalmente, tengo que dar las gracias a todo mi equipo médico del Hospital Clínic de Barcelona que tanto me ayudó y acompañó durante todo el proceso y en todas las facetas.

4. Las necesidades de insulina pueden cambiar a la velocidad del viento. Los primeros meses de embarazo las necesidades de insulina suelen bajar y a medida que avanza el segundo trimestre, suelen subir. Bajar y subir de manera progresiva, a toda pastilla, de un día para otro, cada día durante las últimas semanas o ver ratios de carbohidratos de 3,5 unidades por ración son habituales. El desayuno se convirtió en mi calvario personal con un ratio de más de 3u o incluso esperando más de una hora para comer había pico. Auténtica desesperación en algunos momentos.

5. Dónde pongo el catéter de la bomba de insulina??? Dónde me pincho??? Preguntas que a priori parecen muy tontas o de respuesta muy obvia con el embarazo toman otra dimensión… mientras la barriga es de un tamaño normal y el embarazo se nota poco más o menos podemos seguir como siempre pero a menuda que va creciendo colocar el catéter o pincharse con ese volumen y esa piel tirante puede ser una aventura. Por no hablar de lo de pincharme en la tripa???? Y si la aguja llega al bebé???? Evidentemente ya sabemos que es literalmente imposible pero aún así son preguntas que muchas veces pasan por la cabeza de las futuras mamás.

6. La lactancia materna, el regalo inesperado. Sentir que con el propio esfuerzo y con el propio cuerpo se es capaz de amamantar al bebé, que crezca adecuadamente y que con eso sea suficiente es una sensación de autosatisfacción indescriptible. Aún así, la lactancia es muy dura! Muy muy muy dura!!! Que nadie crea que con poner al niño a la teta está todo hecho y que ya está, todo fluye solo! La lactancia es compleja para todos al principio. Para una mamá con diabetes lo es mucho más porque hay que lidiar con las hipoglucemias, ya que amamantar es como estar haciendo deporte, con la diferencia de que no se puede planificar la toma (el bebé tiene hambre cuando quiere) ni cuánto rato durará!

7. Tecnología, bendita tecnología. Que gracias a la tecnología la vida con diabetes es más fácil, es una realidad que tenemos muy interiorizada sea cual sea nuestra situación personal. En el proceso de la maternidad se convierte en una pieza clave, imprescindible, para cumplir con las exigencias del guión con el máximo de garantías.

8. El postparto es muy duro. El postparto es el gran olvidado de todo este proceso. En teoría la felicidad es máxima porque el bebe ya está aquí y porque después de la tensión del embarazo llega otra vez la calma. Nada más lejos de la realidad. Después del oasis de cuidados del embarazo, las visitas periódicas cada dos semanas con mi equipo médico y la atención constante, el posparto fue como entrar en la travesía del desierto. El cóctel hormonal, la locura diabética y tener que cuidar al recién nacido hacen que sea una época muy muy dura. Además verbalizar que en algo no se está bien en una sociedad que aún tiene idealizada la maternidad como un cuento de color de hadas dónde todo es bonito se puede interpretar de manera muy negativa. Entonces lejos de recibir ayuda, recibimos frases del estilo al deberías estar contenta o esa etiqueta de “malamadre”!! Mundo, por favor, apoyo, empatía y comprensión en este momento!

9. La diabetes puede pasar a un segundo (o tercero o cuarto o enésimo) lugar. Tener que cuidar a un recién nacido siendo padres primerizos provoca que te llegues a olvidar que existen más cosas más allá del bebé. Siempre le prestamos atención a la diabetes, claro está, pero en el momento en que ese recién llegado depende totalmente de ti, el resto de cosas de las que eres responsable (a no ser que sea otro hijo) se relativizan de manera extraordinaria.

10. SER MADRE es lo mejor que me ha pasado en la vida. Seguramente en esto último estamos casi todos de acuerdo, tengamos o no diabetes. El hecho de ser mamá en primera persona ha transformado por completo el significado de la palabra FAMILIA y le ha dado una nueva dimensión a todo lo que mi vida había sido antes.

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