10 MANERAS DE LLEVAR DISPOSITIVOS PARA DIABETES EN VERANO

0
10 MANERAS DE LLEVAR DISPOSITIVOS PARA DIABETES EN VERANO

El verano y la ola de calor ya está aquí. Para los que no tengáis la suerte de vivir en el Norte, os traemos un resumen de los trucos más prácticos para sobrevivir al verano llevando dispositivos para nuestra diabetes.

Antes de empezar debemos saber que la diabetes no es impedimento para disfrutar de un verano a tope, sin embargo, si usamos dispositivos que necesitamos que se queden pegados, algunas tareas pueden verse complicadas por el calor, el sudor o el agua.

Es necesario conocer los pequeños trucos que nos ayudan a evitar situaciones indeseables como que se despegue un sensor o el catéter de la bomba de insulina o incluso perder el transmisor de un dispositivo de monitorización continua en la playa.

NOTA: Ningún contenido de este post ha sido patrocinado ni hemos recibido ningún tipo de recompensa por su mención ni opinión. Es lo que llevamos usando años y lo que hemos aprendido.

1.La herramienta principal que se ha hecho imprescindible en verano para mí han sido las bolsas de Frío. Especialmente diseñadas para medicamentos, mantienen una temperatura constante de su contenido a través de evaporación. La bolsa interior, que contiene unas bolitas que se hinchan con el agua, se sumerge unos minutos y ya puedes usarla para guardar los bolis de insulina o viales durando varios días sin refrigeración adicional. Aquí tengo que hacer un aviso a navegantes y es que algo a tener muy en cuenta es no dejarla demasiado tiempo en agua ya que si se hincha demasiado será imposible meter o sacar nada.

Yo he renovado mi flota de bolsas frío y mi sorpresa ha sido el diseño mejorado y más divertido que las anteriores de colores planos. En la bolsa grande caben fácilmente unos 4-5 bolis o dos bolis y el glucagón (aunque éste ya sabéis que aguanta fuera de la nevera 18 meses a menos de 25 grados). Hay diferentes tamaños con o sin cremallera e incluso para bomba de insulina.

2. Otra opción similar es el uso de bolsas estancas especialmente dedicadas para el agua. Éstas no son específicas para diabetes normalmente pero son muy útiles para llevar contigo glucómetros, glucosa o receptor y móvil en situaciones no solo para agua sino arena o residuos de pequeño tamaño que estropeen tus dispositivos. Son reutilizable por lo general aunque el fabricante Medtronic tiene algunas desechables diseñadas para antiguas bombas de insulina Veo.

Entre las opciones que hemos usado están las bolsas para móviles aunque también están disponibles las bolsas específicas para bombas de insulina de algunas webs dedicadas a la diabetes. Hay que saber que las bolsas acuáticas tienen diferentes grados de estanqueidad por lo que mejor consultar la ficha técnica de tu bomba de insulina (algunas bombas soportan algo de agua y otras son sumergibles son conceptos diferentes) y también las característica de la funda en sí.

Yo he encontrado en bazar del aeropuerto bolsas Water proof en diferentes tamaños y colores (foto de bolsa rosa), pero en amazon hay una amplia variedad de tamaños también y con el logo de mediación (nunca está de más hacer saber que el contenido es material médico).

Bolsa estanca de amazon
Bolsa water proof

3. La siguiente idea la ví hace años en grupos americanos y me pareció brillante aunque debe usarse con precaución. La técnica consiste en envasar al vacío el dispositivo en cuestión, por ejemplo un receptor de monitor continuo, glucómetro, glucosa o móvil. Vamos, que igual que envasas un filete pues envasas el dispositivo. Las máquinas de vacío en casa deben ser un gadget habitual en EEUU, yo aquí las he visto poco pero investigando os enlazo la de Lidl.

Hay que tener en cuenta que esta técnica impide el flujo de aire del dispositivo y podría haber riesgo de sobrecalentamiento por lo que no creo que pueda ser una solución definitiva a largo plazo sino más bien para momentos puntuales como una tarde piscina o playa.

Tampoco permite ser reusada una vez abres el precinto, es decir si tienes que cargar el móvil o receptor o tomarte la glucosa pues no puedes fácilmente volver a precintar el contenido.

4. Otra opción muy práctica es hacer desconexiones temporales de tus dispositivos ya sean bombas de insulina o sensores. Dejarlos en casa y pasar a pautas alternativas durante la tarde de playa o piscina o fin de semana.

Yo, he hecho esto con la bomba de insulina en numerosas ocasiones, sin embargo el sensor me cuesta mucho más. Mi monitorización continua es una manera cómoda de evitar situaciones de peligro cuando quiero pasármelo bien y aunque salga fuera del rango del receptor, recupero los datos del rato que ha estado fuera de alcance dándome más seguridad que la glucemia capilar puntual. Es una opción personal únicamente, simplemente una opción, dejar todo en casa y disfrutar.

Os dejamos post muy interesante relativo a estas desconexiones, pero os recomendamos consultar siempre a tu profesional sanitario.

5. Si algo hay en una casa, al menos en la mía, son tuppers o mini neveras para la playa. Es la opción más económica ya que consiste en llevártelo todo en un tupper y dejarla cerca (nunca pegada) a algo fresquito. Se puede usar con cualquier dispositivo y bolis y si está cerca de alguna bebida fresquita, también te recuerda la hidratación necesaria bajo el sol.

Investigando esto de los tuppers y haciendo limpieza en mi cocina, ya sabéis lo que ocupan esos trastos, he encontrado la versión moderna de los tupper. Son las bolsas reutilizables para frigorífico (bebidas incluídas¡¡), mi pedido de aliexpres está en camino ya os contaré.

Bolsa frigorífico de Aliexpress

Esta misma opción específica para diabetes son bolsas que usan el mismo sistema, una placa enfriada sin contacto con la insulina pero en formato mono (es decir, más caro). Os dejo enlace en amazon.

Cartera isotérmica específica para medicación en frío
Dos opciones diferentes para mantener frío específicos para diabetes.

6. Otra alternativa es dejar de usar por completo los dispositivos en verano. Lo que se llama dar un descanso. A mucha gente esto le resulta un alivio mental además de estético durante el verano y puede ser una opción para los que sufren la sensación de estar quemado de la diabetes.

A mí en particular, el cable de la bomba en verano me molesta bastante lo mismo que llevarla encima por lo que, algunos veranos que tuve la oportunidad, cambié temporalmente a una bomba sin cables. No obstante, estas opciones no entran dentro de la financiación del sistema pública de salud y son bastante caros por lo que ahora opto por las desconexiones temporales (no puedo vivir sin mi bomba más de 1 día).

La gran ventaja de esta opción de pasar durante todo el verano sin nada pegado al cuerpo es además de estética (ninguna marca en tu precioso moreno), es la temporada de descanso de alarmas y reseteo mental hacia una nueva temporada de cuidado en la diabetes. Esto no significa que nos olvidemos de la diabetes en verano pero llevar un dispositivo siempre te recuerda la diabetes de manera más fehaciente.

De cualquier manera en mi caso esta opción me ha durado menos que un telediario¡¡¡¡¡

7. La alternativa a los sitios de playa es descubrir la montaña para los que no les guste aquello de pelarse por un sitio en la playa.

La montaña tiene lugares increíbles, sitios fresquitos y todo lo que puedes desear sin arena colándose en todos los rincones de tu bolso.

8. Llevarlos como el resto del año controlando la efectividad de la insulina. La insulina se degenera con luz y calor. En el caso de bombas de insulina, la mía en concreto se cambia la insulina cada 3 días, esto puede ser demasiado en verano por lo que, cambio el cartucho cada menos días simplemente. Esto lo he hecho en viajes a ciudades con altas temperaturas, usando los dispositivos con normalidad pero cambiando a diario la insulina.

Como recomendación las bombas de insulina al ir siempre pegadas al cuerpo están expuestas a una temperatura mayor a los bolis. En este sentido, el uso de fundas de silicona en verano para las bombas de infusión no son la opción ideal ya que retienen el calor y no dan opción a refrigerar por aire. La opción ideal es cambiar la insulina con frecuencia mayor y no mantener a la luz directo ni calor la misma.

Tened en cuenta que la temperatura corporal se mantiene constante si no estamos expuestos a luz o calor directo, es decir, no es conveniente tumbarse al sol con bomba al lado.

9. Mantener adheridos los dispositivos es una tarea ardua en verano y para ello, mi mejor recomendación es venirse al norte¡¡¡¡¡¡.. jejeje no obstante os recuerdo el post sobre adhesivos y sus diferentes tipos en este post.

10. Finalmente os recordamos dos post por si pensáis en viajar este verano uno relativo a recursos poco conocidos y otro para no olvidaros nada,

Contadnos qué trucos tenéis vosotros para el verano¡¡¡¡¡

LEAVE A REPLY

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.